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Mural Tercera Sala

Mural Tercera Sala

Esta imponente obra, fruto del esfuerzo de Fernando Varela, se presenta cargada de un fuerte simbolismo que cuestiona y busca mas allá de los signos y el tiempo, mientras expresa el relato de la vida misma en una lógica compositiva, mezcla de imaginería y retorno al gen primero de lo humano y a fuerza creadora del trabajo.

Esta obra desborda lo piano del muro y arrastra al espectador a sumergirse en un espacio de texturas variadas y vitales donde se representa la humanidad, simbolizada en un conjunto de dorsos masculinos y femeninos; a la derecha, como quien asciende en la construcción del cuerpo social, no nuevo discurso marcado por lo humano, denota el cumplimiento, o no, de la ley, inspirada por lo divino y creada por el hombre.

Manifiesto abstraccionismo que conduce a una visión general de lo telúrico en el cuerpo de la obra, donde se funden, a su vez, una fuerte carga delegada a dos elementos; uno, la balanza, paradigma de justicia y otro, el bastón de mando, ejército de poder. Pero a la vez, estos mismos elementos remiten al use de ancestrales herramientas destinadas a la labranza, soporte de la humanidad, génesis del desarrollo.

En la textualidad de la obra los símbolos hablan y clan cuenta de la intima relación que está tiene con su alojamiento, la Tercera Cámara, La condición propia del abstraccionismo y el simbolismo conceder al lector una multiplicidad de lecturas posibles sobre esta obra, entre ellas, el propio autor alude a una interpretación, la cual describe como el ascenso de hombre que cumple a plenitud los mandatos de la ley, y que por esta candid& obtiene los mas preciados valores: libertad, dignidad e igualdad; y gracias a su trabajo fecundo hace de este, su mundo y su tiempo, el lugar donde la vida es posible a cada paso.

En el mismo sentido, pero a la inversa, quienes no cumplen con los mandatos y disposiciones legales son sumidos en un espacio donde se malogra el destino de la persona humana, y esto es reflejado por el empleo de un continuo de torsos truncados y apartados de los espacios donde reina el imperio de la ley y el orden socialmente aceptado.